domingo, 25 de mayo de 2014

EL COMENSAL INESPERADO





Una mosca negra tornasol se posó sobre mi plato de arroz con leche.  Sin perderla de vista, tomé el mata mosca que tenía cerca y me preparé para embestirle un golpe mortal. Pero el insecto me miró con los ojazos, tristes, como pidiendo clemencia, y el sentimiento de culpa me detuvo.  Cuidadosamente acerqué un plato vacío y dentro de él coloqué una cucharada del dulce para compartirlo con ella. La mosca permaneció inmóvil, frotándose las  patas. Comprendí, la mayor porción era para ella.

4 comentarios:

  1. Cada vez que te visito me voy satisfecha, siempre logras sorprenderme Marilyn.
    Besos

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  2. Una delicia pasar por aquí y leer tus relatos cortos. Que tengas feliz semana. Un abrazo

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  3. Un relato conciso pero con un final inimaginable.
    Un saludo.

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